presentación

Hace catorce años llegó al buzón de casa el catálogo de una editorial, Ediciones La Llave, desconocida para mí hasta ese momento.

Entre sus páginas una pequeña octavilla con un nombre y un título: Claudio Naranjo, Gestalt de Vanguardia.

La narrativa sobre las  experiencias del quehacer terapéutico gestáltico de estos profesionales me atrapó, desde el prólogo hasta  las páginas finales. Su lectura sirvió también de invitación para títulos posteriores de autores como Guillermo BorjaAlbert Rams, Paco  Peñarrubia y por supuesto, Fritz Perls, creador de esta movilizadora manera de hacer terapia,  en la que el terapeuta  se convierte en el  principal instrumento de la relación terapéutica, precisando de un cuidadoso y disciplinado aprendizaje en la manera de estar ante el paciente.

Dice Albert Rams(1) en su libro Clínica Gestáltica que un@ es terapeuta, en una relación terapéutica gestáltica al menos, no tanto porque sepa más sobre el cliente, sino porque sabe más sobre si mism@”.


Lo que comenzó siendo, hace catorce años, un interés profesional por el enfoque gestáltico, se ha ido convirtiendo, además, en un Trabajo personal. Una manera de ir aprendiendo a estar en la vida, a solas y en relación, a sentir y transitar el miedo ante la libertad, el vacio ante la independencia y la soledad ante la madurez. Un camino para aprender a ser.  Siendo.

En palabras de Claudio Naranjo(2), el Ser está, allá, donde parece no estar, un lugar de desencantamiento del mundo cuya   búsqueda contiene en sí misma,  una cierta tolerancia a la infelicidad.

Este blog  es mi  manera de poner en movimiento la gratitud por lo aprendido  en estos años, así como un particular espacio para transmitir, lo que sigo aprendiendo. 

Gracias por leerlo y bienvenid@ 



[1] Rams, A: Clínica Gestáltica. Metáforas de viaje. Vitoria 2001. Ed La LLave
[2] Naranjo, C: La Vieja y Novísima Gestalt: Actitud y práctica de un experiencialismo ateórico.  Parte I, cap. 2,  La primacía de la Actitud y la transmisión de la experiencia. Santiago de Chile, 1989. Cuatro Vientos